Flora Martínez debuta como directora en el cine con este importante proyecto

En entrevista con Cromos, Flora Martínez nos habla sobre ‘Itzia, Tango y Cacao’, la película con la que regresa a la pantalla grande.

Por Ariel López

24 de octubre de 2023

Flora Martínez finalmente está de regreso en el cine y lo hace por todo lo grande pues es su debut como directora, se trata de ‘Itzia, tango y cacao’, un proyecto con el que da voz 500 mil personas con discapacidad auditiva y a 120 familias campesinas que viven del cacao en Colombia.

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Además de dirigir, la colombo-canadiense protagoniza la película interpretando a Itzia, una mujer con discapacidad auditiva que cultiva cacao, demostrando así la importancia de este fruto, pues nuestro país ha sido uno de los grandes cultivadores, además que es catalogado como el “cultivo de la paz” pues es el sustituto de cultivos ilícitos.

Para este trabajo, Flora Martínez se mantuvo en constante contacto con la comunidad para aprender el lenguaje de señas y conocer más de sus vivencias, ella describe a estas personas como “seres de paz, luminosos y muy valientes”. Una parte del largometraje fue filmado en San Vicente de Chucurí (Santander) y otra parte en Zipaquirá (Cundinamarca).

La música fue compuesta por su pareja, José Reinoso, reconocido por su trabajo en la serie ‘Pálpito’, él también colaboró en el guion, donde contó con la supervisión de Marcos Carnevale. Cromos conversó con la actriz para conocer a más profundidad esta propuesta cinematográfica.

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Cromos: ¿Por qué te animaste a probar suerte en la dirección?

Flora Martínez: Fue una necesidad, me alejé mucho de las pantallas de cine porque realmente estaba como encapsulada en un prototipo de mujer que los directores querían mostrar con sus historias. Después de ‘Rosario Tijeras’ siempre las propuestas tenían que ver con el narcotráfico, la prostitución, y llegó un momento el que dije: ‘bueno, no más’, me alejo totalmente del cine y fue hasta ahorita, 28 años después, mi esposo escribió esta mágica historia, con ayuda de un gran guionista, Marcos Carnevale.

Yo realmente no iba a dirigir esta cinta, hasta ese momento mi posibilidad era de protagonizar, otro tipo de personajes, pero en la misma escritura nos dimos cuenta que queríamos hacer otro tipo de historia, que no tuviera violencia, ni narcotráfico, y como yo estuve estudiando el mundo de la discapacidad auditiva tanto tiempo, estuvimos dos años en investigación, como es más fácil hacer una historia donde haya un pedófilo, donde hay una muerte, pero una historia blanca es muy difícil de dirigir, entonces los productores me preguntaron: ‘¿por qué no la diriges tú?’, y ahí fue cuando se dio la oportunidad, ya tenía el estudio hecho, y me alegro mucho de haberlo hecho.

C: ¿Cómo surgió la idea de retratar personas con discapacidad auditiva?

FM: Nos dimos cuenta de la posibilidad que teníamos con Itzia, al ser una mujer con discapacidad auditiva, es nuestra heroína que representa a una persona que tiene la posibilidad de ver el mundo desde otro lugar, y no desde el lugar donde nosotros los oyentes que estamos rodeados de un ruido, de juicios, y del bien y del mal, sin quererlo, pero ya estamos permeados de un ruido, realmente es el ejercicio de quitar toda esa información, hacer un reset y poder hacer un personaje como Itzia, me di cuenta de las ventajas y maravillas que tenía una persona que no está permeada por todo ese ruido y que gracias a eso tiene ese silencio suficiente para poder percibir eso que está más allá, o la voz de su alma, o poder conectarse con sus ancestros, que es donde entra el realismo mágico en la película.

C: ¿Cuál fue el reto más grande de dirigir?

FM: Todos, fue una aventura maravillosa, nunca me lo imaginé, cada día era un reto diferente. Pero el reto más grande creo que fue, que me lo daba Itzia, el apagar las voces alrededor, confiar en tu propia voz, aquí los colombianos somos muy de opinar, pero siempre tuve claro que en el cine es un punto de vista, sin son muchos, es como tocar un violín a varias manos, es imposible. Entonces el ser Itzia también me sirvió para poder dirigir la película.

Flora Martínez debuta como directora en el cine con este importante proyecto
Fotografía por: Cortesía

C: ¿Qué es lo que más disfrutas de hacer cine?

FM: Para mí el cine es un arma muy poderosa, lo que a mí me pasa como espectadora, cuando veo una película que me toca el alma, me cambia la vida, me permite teletransportarme a otra realidad, me cambia la perspectiva del mundo, muchas veces me ayuda a entender algo, entender un personaje que si yo no hubiera visto esa película no lo hubiera entendido, por ser eso tan poderoso y la responsabilidad que yo siento como creadores de historias de cine es muy grande, pero sobre todo con el qué va a dejar esta película.

Mi esposo como extranjero, por ejemplo, me decía: ‘es muy difícil verse a uno desde el interior y tener esa autocrítica’, pero el daño que nos hacemos como colombianos con las películas que exportamos es mortal, es del mismo grado como el que hacen los americanos que nos importan sus películas donde el sueño americano, todos somos hijos del sueño americano, queremos ir a Estados Unidos, queremos ser astronautas como los americanos. Entonces ese poder, yo siento que el cine suramericano como tal, debe empezar a empoderarse y empezar a cambiar eso, porque nosotros siempre somos los pobres, los malos, los violados, incluso en una película que toca una temática tan importante como ‘Sound of Freedom’, son los americanos los que vienen nuevamente a salvarnos.

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C: ¿Cuál es la lección más importante que has aprendido en tu carrera?

FM: Mi función como artista, mi responsabilidad, es la del espejo, siento que uno como artista refleja el momento de la vida en que estás viviendo y es importante dar, no respuestas porque yo tampoco las tengo, pero sí un espejo para que la gente se pueda ver y proponer caminos que nos ayuden a cambiar. A Einstein le preguntaron en sus últimos años de vida cómo podemos salvar el mundo y él respondió: ‘habría que crear una bomba atómica de amor’. Entonces yo siento que con el arte y por suerte tengo un esposo que los dos pensamos igual, para nosotros el arte es eso, minibombas de amor para hacer contraparte a tanta dificultad, a tanta pelea, a tanto querer tener la razón en redes sociales cada vez, es como ¿qué es la razón? Por eso un personaje como Itzia donde no hay razón, no hay palabras, olvidémonos de las palabras un momento, ¿importa tanto tener la razón o hay cosas más importantes?

C: Con una carrera como la tuya, ¿qué sueños te faltan por cumplir?

FM: Yo me siento acabada de salir de la escuela, ahí en la 19 con 3, amo volver a tomar una clase de baile, volví al flamenco que lo amo. Yo siento que uno debe estar reinventándose cada día, leí una frase de Picasso que decía: ‘toma muchos años volver a ser niño’, es importante estar en ese lugar de sorprenderse con las cosas, si uno está así libre tanto de los juicios de uno y juicios de los demás, es mejor decir basta, estar más livianos e inocentes.

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